Tocados para una cabeza Art Nouveau. Klimt y Stefan Zweig

En Barcelona, el escultor modernista Lambert Escaler (1874 -1957), realizó una jardinera en forma de busto de mujer, con una larga cabellera flotante y mucha delicadeza en su rostro. Una reproducción seriada de esta cabeza, editada por la empresa b.d, la adquirí hace años y es con la que he ensayado para fotografiarla de maneras diferentes, colocándole flores, frutas y objetos, formando varios “tocados”. Es curioso, con los distintos ángulos de cámara empleados, la expresión de su cara cambia, desde una sonrisa, a una actitud pensativa, hasta una mirada graciosa. Está llena de encanto. Mirar alrededor de cualquier cosa nos supone descubrimientos inesperados, es una gozada.

NIÑA PARISEnamorada del movimiento Art Nouveau, cuando estudiaba Bellas Artes, no paré hasta conseguir un viaje a Viena para ver de cerca las obras de Moser, Loos, Hoffmann, Mucha, Klimt, Wagner, Mackintosch, Olbrich, etc… Me llené de emociones. Viena a finales del siglo XIX fue un hervidero de creadores del Arte, escritores, poetas, músicos, artistas pertenecientes al movimiento de la Secesión vienesa, que tuvo a Klimt como co-fundador. Tomaron a Palas Atenea, la diosa griega de la sabiduría y la justicia, como símbolo.

La Secesión vienesa enseguida conectó con las vanguardias internacionales y fue una revolución cultural. Todas las disciplinas artísticas estaban interrelacionadas, propuesta cultural que luego también adoptó la Bauhaus, y que yo aprendí de mi maestro Jorge Oteiza. Esencial en la Secesión fue el diseño gráfico, en el que el dibujo se basó en una abstracción orgánica o geométrica con elementos simples que se conjugaban de una manera tan singular, que una obra modernista se reconoce con facilidad. El diseño gráfico se aplicaba en libros, revistas, tejidos, papeles para empapelar, tarjetas postales, etc… Austria es el país donde surgieron las tarjetas postales como “obra gráfica menor”, que servían para invitación de exposiciones artísticas, publicidad, carteles, menús, y correspondencia personal. Se hicieron publicaciones especializadas y tiradas seriadas de grabados. Había una clara intención de educar el gusto público.

Klimt es un gran seductor, amante de la vida, sus pinturas llenas de sensualidad, son únicas. Desde una pintura plana, bidimensional, sin aspirar al relieve, elige a la mujer, su desnudo, como inspiración de sus creaciones, llenas de erotismo, en unas posturas muy sugerentes, con unos ropajes de telas diseñadas con motivos florales, animales, y geométricos, de un gran colorido, con blancos, negros, y dorados, formando unos “mosaicos” bellísimos. Sus padres Ernst y Anna fueron grabadores de oro. Las cabezas de sus modelos son tan hermosas como las de los simbolistas y prerrafaelistas. En Klimt es importante la influencia japonesa, el tratamiento del arte japonés imitando a la naturaleza. Pintó murales con temas alegóricos. Visitó Venecia, Florencia y Rávena para ver a los grandes pintores italianos. No se salvó tampoco de que los nazis le confiscaran parte de su obra. Klimt fue un apasionado de su trabajo al que se entregó sin descanso llenándolo de vitalidad.

KLIMTAl confeccionar este post con el tema de la Secesión vienesa, no he podido evitar de poner unas líneas y una pequeña composición, en homenaje al escritor austríaco, Stefan Zweig, porque me conmueven sus novelas cortas, como la “Carta a una desconocida”, en la que cada línea está cargada de emoción, describiendo los sentimientos de tal manera que su intimismo, me conmociona.

Stefan Zweig (Viena 1881- Brasil 1942), de origen judío, cosmopolita, autor de biografías y ensayista, muy culto, estudió filosofía en la Universidad de Viena. Un ser elegante, en todos los sentidos, que describía los sentimientos humanos con una observación meticulosa, muy sensible.

Pacifista, en contra del nazismo, tuvo que huir de su país, viajó a New York, pero acabó en Brasil, siempre apesadumbrado. Creyendo que el nazismo se iba a asentar en Europa, acabó su vida trágicamente suicidándose con su mujer Lotte, uno junto al otro. Su carta de despedida a sus amigos es estremecedora: “Ojalá puedan ver el amanecer después de esta larga noche. Yo, demasiado impaciente, me voy antes de aquí”.

STEFAN ZWEIG

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10 comentarios en “Tocados para una cabeza Art Nouveau. Klimt y Stefan Zweig

    • Muchas gracias a ti, Maly, por cómo posas tu mirada sobre las cosas, y por cómo escribes. Tus mariposas, la naturaleza, son inspiradoras para los artistas como Klimt, al que yo también amo.

  1. María! No se como has conseguido relacionar ese busto (que forma parte de mi memoria estetica infantil…casa paterna o materna o ambas o ninguna…yo que se…) con Klimt, Japon y Zweig. Pero gracias por recordar a Zweig y su desespero! Memoria por favor! Por favoooooor

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